La caminata al Volcán Acatenango es una experiencia única y increíble que recordarás toda tu vida. ¿Por qué? Muy sencillo: puedes ver un volcán relativamente cerca y en directo, escupiendo lava.
Yo misma he subido dos veces a Volcán Acatenango. La primera vez fue en tour con un grupo bastante grande. Las personas que suben en tour, que es lo habitual/común, reciben una tienda de campaña, un saco de dormir y comida (cena y desayuno en la mañana siguiente). Hay que llevar calzado resistente, comida para el camino, snacks, ropa caliente y agua etc. Osea antes de partir, si nos ofrecieron chaquetas calientes y tal, pero no es seguro que haya algo para todos o que haya lo que uno necesita. Una vez preparados, nos llevaron en un coche grande al “pie” de Volcán Acatenango. A partir de ahí comienza la subida al volcán.
La subida al volcán es más o menos dura, relativamente agotadora y larga, pero también atraviesa todo tipo de vegetación y es realmente bonita. Y hay que admitir que, en su mayor parte, es relativamente empinada con algunas partes más llanas entre medias. Y eso dependiendo de la vegetación es entonces más o menos agotadora :D Pero! Por supuesto se hacen pausas en cuáles puedes comer y beber algo.
En algún momento el camino se vuelve más recto y pasas por unas vistas realmente fantásticas 😊 La ultima parte va básicamente en dirección al Volcán Fuego y ya se puede ver como el volcán escube lava desde lejos. Muy, muy impresionante 😊
Una vez allí, hay que montar las tiendas y acomodarse. Y, por supuesto, también hay cena con fogata y probablemente algo como chocolate caliente y Marshmallows - al menos en mi caso. El resto del tiempo disfrutas del lugar y de las vistas y vas entendiendo que tienes un volcán justo delante de tus narices que escupe lava regularmente. Osea vamos! No es algo que se vea todos los días :D
A la mañana siguiente, si el tiempo lo permite, se sube la última parte. No puedo decir cómo es y que ves desde arriba, porque mi grupo decidió no subir debido al cielo nublado. Osea: cuando está nublado, no se ve nada y la subida tiene fama de ser bastante dura. Es decir: dos pasos adelante, tres atrás. Al menos eso es lo que se dice. Siendo sincera: hoy me arrepiento de no haber subido, porque a) el tiempo cambió y hubieramos visto todo y b) ¿cuántas veces tienes la oportunidad de estar allí arriba y ver directamente un volcán escupiendo lava? Por eso, aunque no pinta bien, que le den al tiempo y vamos arriba por si acaso que tengamos suerte — por lo menos es mi opinión :D
Y al bajar de Acatenango: sobre todo la parte más empinada es naturalmente algo más fácil que en la subida. Sin embargo, en algún momento empiezarás a notar las rodillas, porque la bajada igual que la subida es bastante larga y empinada casi todo el tiempo.
Mi segundo “intento” de subir Acatenango: fui con unos amigos, de quienes uno vive en Guatemala y, por eso, tenía tiendas de campaña etc. Importante! A) no se debe intentar sin el equipo adecuado y b) hay que asegurarse de que se puede hacer fugeo y tal en la cima para por ejemplo cocinar. No hay electricidad ni nada allí arriba.
Por desgracia, me puse muy enferma durante la noche de la segunda vez y la verdad es que ya estaba muy feliz de conseguir bajar gracias a una aspirina - era lo más fuerte que teníamos. Osea después caí completamente muerta en la cama de mi hostal y estuve enferma y muerta por un par de días. Así que por desgracía no he llegado a la cima hasta ahora.
Ahora la pregunta es: ¿subir al Acatenango o no? Es una de las cosas que todo el mundo quiere hacer, hace y debería hacer en Guatemala. Simplemente porque es realmente impresionante cuando te das cuenta de que estás viendo un volcán frente a ti a una distancia segura escupiendo lava en directo. La subida es agotadora, sí, pero vale la pena al cien por cien.